sábado, 18 de junio de 2011

Loving Strangers

Si algo me ha quedado claro, claro, clarísimo, es que si no cierro las cortinas extra gordas (porque aquí no hay persianas, chúpate esa, papi! :P), me despierto a deshora... Miro el móvil, ya que mi reloj murió el primer día (no le vino bien el cambio de temperatura), y tras leer un mensaje en italiano que pienso en descifrar más tarde porque tengo sueño, veo que son las 5 am. Demasiado pronto, me vuelvo a dormir. Siguiente vez que abro el ojo: 5 50 am. Vuelvo a intentarlo. La siguiente vez ya son las 7 45, y por ultimo, con el despertador, que muy lista yo, lo puse a las 8, y tan convencida de que nos íbamos a las 9 en lugar de a las 10, me visto (pantalones rojos y cinturón (por si me toca correr detrás de los niños, que por lo menos no se me caigan...), zapatillas verdes y rojas, las que llevan como coletitas que me encantan porque como tengo pies grandes parecen de payaso, camiseta verde fosforito, aunque con el tiempo que hace, like ever, no se verá, y la chaqueta marrón con florecillas (de los colores de las tachuelas del cinturón) que me regaló mi madrina y que taaaanto gusta a mi madre), me lavo la cara rápido, y bajo a desayunar. Kathleen casi me cierra la puerta en las narices, porque está haciendo comida india frita, y no quiere que se llene toda la casa de aceite. Así que tras un "Sorry Barbara, good morning, do you want some for breakfast?" asiento, con un thankyou, y me preparo mi café. Caliento el agua en la máquina que la hierve, máquina que me encanta, por cierto, y cuando acabo, ya está Rachel para hacerme compañía. Me ofrecen el pan de los sábados, el que casi abre Rachel ayer a la hora de la "merienda para reponer fuerzas", y pruebo en una esquinita la crema de cacahuetes, me gusta más bien poco, aunque es "crunchy", y al acabar descubro que el secreto está en ponerle plátano encima (?), así que el sábado que viene ya sé que hacer... El trozo que me queda de tostada de pandelossábados, lo unto con mantequilla y mermelada, para parecer normal, y cuando acabo y recojo, Kathleen me ofrece una especie de mantequilla muy dulce que se deshace y por lo tanto para untarlo en el pan, se utiliza mantequilla. Está riquísimo, pero i'm fine, no tengo hambre, así que recojo lo mío y lo de Rachel, y cuando quiero ponerme a fregar, el padre me dice que lo hace él. Yo solo muevo las cosas de la mesa a la encimera, y ya el lo friega y seca. Los fines de semana tengo prohibido trabajar :)
Me voy a la habitación y hago algo de tiempo conectándome. Leo gmail y está mi madre conectada. Abro tuenti y contesto privados. Se pasan las 9, y escucho a Josh correr de un lado para otro, así que pienso que nos vamos ya. Cierro todo rápido tras despedirme y bajo, pero solo se va Josh. Kathleen aun está con el delantal y Ellis regando las plantas. Vuelvo al ordenador, y cada poco bajo para que no tengan que llamarme a gritos. Nada, un rato más, así que vuelvo al tuenti y gmail, mis padres están, pero en tuenti ya nadie me espera, así que cierro y solo papis. Cuando ya por fin es cierto que nos vamos, me despido, apago, y cojo dinero (que ya tengo :D), cámara de fotos, una libreta por si me aburro, un boli, un lápiz, y la guía de london, por si tras la fiesta voy de paseo. Montamos en el coche, Rachel y yo detrás, Kathleen conduce, y el padre, Ellis, nunca sé si está contento o enfadado, porque siempre sonríe y grita. Son una familia gritona, aunque lo importante, me lo dicen en susurros jajaj. Kathleen ve que no hablo, y algo debe decirle el padre, que no habla directamente conmigo porque le desespera que casi siempre le conteste que no le entiendo, porque me pregunta si tengo carnet de conducir, y les digo que sí, pero que lo olvidé en casa, y ahí se acaba la conversación. Un rato después el padre vuelve a decir que estoy muy callada, que si realmente estoy en el coche, y hace una broma que tardo en pillar, que era algo así como "espero que la pierna que estoy tocando no sea la tuya, Barbara"... y todos ríen, asi que no va a ser menos. Al llegar a la escuela de Josh, como a 30 min de la casa y hacia el norte, casi en la siguiente zona (vivimos en la 3, pues casi en la 4) de londres. Me dicen que es un colegio muy antiguo, casi 500 años, y se llama "Queen Elisabeth's School". Van todos trajeados, y hay un alumno en la puerta que revisa en una lista los coches que pueden pasar y los que no... 
Ayudo a sacar las cosas del coche, y llevamos los libros a la "tienda" de libros, un chaleco y los cascos (helmets) a la de "y demás", y la comida que Kathleen freía esta mañana, a la zona de comidas, "Indian food". Ahí estaría Kathleen toda la mañana, y ese era nuestro punto de encuentro. Kathleen da algo de dinero a Rachel y nos vamos de paseo.
Nada más entrar en el colegio, Rachel ve un puesto de peluches, en el que el ticket para probar suerte, costaba 50 p (me ha venido muy bien este día, ahora sé usar monedas y billetes perfectly ;) ), y se enamora de un canguro, y prueba suerte. El número que le toca no corresponde al canguro, "Large animal", si no a dragones o unicornios (small animal), y me dice que decida yo... En mi horrible inglés le digo que no, que elija ella, que ni se le ocurra regalarme su premio, pero debo decirlo mal porque me dice "oh, si si, tu solo dime cual te gusta", y le digo que el azul y me lo regala... No puedo menos que aceptarlo, me dice que tengo que hacerlo, que necesito con quién dormir, así que sonrisota y un "Thaaaaaaaaaank you Rachel! :D". Ahora viene lo difícil... "Como le llamarás?" le digo que si es chico o chica, y me dice que ella diria que chico, pero que como yo quiera, así que decido que primero el nombre, y luego el sexo. Dice que Midnigt puede ser un buen nombre, o bluenosequé, pero como el nosequé no lo entiendo, me decido por Midnight, y digo que es chica. A Rachel le parece bien, así que seguimos el paseo. Vamos a una zona en la que tienen algodón de azucar, palomitas, y una tómbola. Rachel tiene un problema, cuando gana, tiene que seguir intentándolo, como con el unicornio, que probó una vez más si tocaba el canguro... En el primer intento le toca un set de baño, y está encantada, pero coge un bono de tres intentos por L1, y no le toca nada, un caramelo que dan cuando coges el bono de tres intentos... Luego quiere algodón de azucar, y la de las palomitas le dice, que con uno de algodón, las palomitas a mitad de precio, así que me veo cargada con un unicornio de peluche, una caja de palomitas, una bolsa con algodón de azucar, y le doy la mano a Rachel. Salimos de esa clase-tienda, y vamos a la siguiente. Hay chuches, un Starbucks, y donuts. Rachel coge muchas chuches, y prueba suerte con las cestas de chocolatinas, que son el número 100 y hay como 300 papeletas. De nuevo 3 intentos. Obviamente, no acierta... El señor de las chuches le dice que vuelva en dos horas, cuando el número de papeletas sea menor y haya más probabilidades, y Rachel no se fía pero dice que vale. Nos movemos donde los libros, dos clases después, y Rachel se queda un rato mirándolos toodos porque ama leer. Yo les echo un ojo, ya vendré después :) La tienda-clase de juguetes, regalos para el dia del padre (que aquí es mañana), y plantas, encanta a Rachel, tres en raya, pelotitas de goma... pero decide no comprar nada. Salimos y vamos a "Indian Food", le enseña sus ganancias, y su madre sonríe. Compra 3 Sanosequé, lo que estuvo haciendo su madre por la mañana, y me invita a uno. Es picante, está super rico, y a Rachel le encantan. Uno de ellos lo guarda, y cargo yo con él. (Rachel no me obliga a llevarlo, es más, cada vez que se lo cojo me dice que muchas gracias, pero como es una niña alocada de las que deja las cosas en cualquier lado cuando cambia de dirección, prefiero llevarlo yo...) Volvemos a la tómbola, el niño rubito hijo de la mujer que lleva el tinglado ya nos conoce, y cada vez que nos cruzamos con él nos sonríe. Y yo encantada :D
La mujer nos da un consejo: "Deberías parar cuando ganas", pero Rachel no hace caso. Compra un ticket, no le toca nada. Compra 3, le toca uno que no tienen, así que le dejan elegir premio y le dan el caramelo del bono de 3. Elige unos pendientes para su madre, y al rato, se da cuenta, de que mañana es el día del padre, así que vamos a enseñárselos a Kathleen, que le encantan, y volvemos a la zona "Father's day" a por una corbata, que por ser Rachel, se la dejan por L 1,5 :) En la zona de juguetes, Rachel se enamora de un maletin de plástico, con estampado de leopardo rosa, azul y morado, y la compra por 50p para guardar todo. De vuelta a la tienda de chuches, se compra un vaso de cocacola (de los de cristal del mc donald's) lleno de chuches, y regala un regaliz a cada tendero, para acabarlo y poder tirar el papel. Los tenderos encantados, claro. Volvemos fuera, de nuevo de paseo, Indian food, y tras saludar a Kathleen nos sentamos en el césped delante de la puerta. Han instalado en el césped un recorrido de paintball y laser, y nos damos la vuelta para verlo. Aparece Josh con comida china, y al rato se va y nos deja el plato. Como hace viento se vuelca todo, pero aun asi nos lo comemos. Está rico. Nos movemos dentro de nuevo. Quiere dar más y más vueltas, volvemos a la zona de chuches, pero el señor le dice que aun no, que más tarde. La de la tómbola no quiere vendernos más papeletas, pero Rachel insiste, no le toca nada. De camino a indian food de nuevo, nos encontramos con una amiga suya. Un rato antes me habían presentado a su padre, aunque ya no recuerdo como se llama. Estamos en el césped, en frente de un puestecillo que acaban de colocar con regalos sorpresa, de los que vienen embueltos. Kathleen nos dio una libra a cada una, y como no quiero nada, se la doy a rachel. Le toca un set de los que vienen con horquillas, gomas de pelo, pincitas, cepillo y espejo, y el segundo intento lo coge de la caja de chicos, le toca una pistola de agua con chuches. Encuentran a otra amiga, después de estar en el césped (de pie por suerte, si no me habría dolido...) escuchando la música (porque yo a ellas no las entendía :) ) y cuando se reunen las tres, muy sutilmente me dice que quiere estar con ellas, y como tengo hambre, me voy a "Chinese Food" y me cojo un platito de fideos y dos alitas de pollo. Lo como de pie, en el stand en el que está Kathleen, que no me ve, y noto que el teléfono suena. Era ella. Me acerco, en vez de coger el teléfono, y me dice que tengo que ir a buscar a los niños, porque en hora y media viene Ellis a por nosotros. Acepto, es un gran reto, porque está todo lleno de niños... Aprovecho, ya que aun queda hora y media, y doy el paseo que necesitaba dar yo conmigo misma, y si me encuentro con los niños, pues les aviso y ya está. Me vuelvo al puesto de donut, y solo tengo un billete de 20, así que les pido porfavor... perdón, "please", que si me lo cambian. Asienten, y tengo mi donut y muuuchas monedas diferentes. Me paseo por los diferentes puestos, y tras mucha vuelta (como una hora de "vuelta"), encuentro una habitación que no había visto con Rachel: Dvd's, juegos de play2, VHS, y pelotas de fútbol. Miro las pelis que hay, y me gustan todas, y gracias a que es tarde, están a "half price". Midnight before christmas. ¡Sin dudarlo! Está en inglés, español e italiano, y los subtitulos en unos 3 idiomas más. Además es la edición especial de navidad, que no sé qué tendrá de guay porque la veo normal y corriente, pero qué más da, solo puedo pensar que la vez anterior, en andorra, me costó 11 eurillos, y la llevé a españa, la vi, la vieron mis primos, y entre su casa y la mía (probablemente esté en la mía, aunque de una a otra hay dos manzanas...) se perdió... así que i'm happy! Tanto que vuelvo a por otro donut, y me asalta una chica, que si quiero galletas. "Do yo want some cookie? Some Staarbucks cookie? :)" Sorry, pero no. Tengo que buscar a los niños. Así que me pongo a ello, me encuentro a Rachel, que le da a su amiga sus cosas y nos marchamos. Ve la peli, y se asombra al no haber pasado por ese puesto. La llevo (5 minutos, solo faltan 5 minutos, y me falta Josh) y se queda embobadísima con las pelis. Cogemos una en la que elactordelapelideflubberquenuncasécomosellama hace de abuela y de padre, y es lo úuunico que entiendo decir a Rachel. Pago yo, que Rachel me invita a chuches, y la tendera me pregunta que si es my sister. Me habría puesto a contar que no, que soy española, que tengo dos hermanas, una rubia otra morenacasiquecastañaclara, pero me limito a decir que soy una au pair y que es "my girl", y asiente mirándome con cara de loca, como abriendo mucho los ojos... Creo que dije bien "oper"... jajaja
A la hora de pagar (que pago yo porque Rachel se quedó sin dinero y me invitó a chuches y regaló un unicornio, así que qué menos) me llama Kathleen, y mientras busco con una mano las monedas heptagonales grandes, contesto con la otra... "mmm... yeah?" jajaja Kathleen está en la puerta de entrada del colegio, nos espera allí... no sé como consigo decirle que "ahora vamos", pero me entiende... Salimos y llueve, no están, esperamos en la puerta, y les vemos venir. "Rachel, si vienen ya significa que tus cosas siguen debajo de la mesa, come on!" Kathleen me anima a acompañarla, y de la manita vamos a por sus cosas. Corriendo que te corre nos acercamos a la salida del graaaaaaaaan colegio inglés, y está Ellis esperando. De camino a casa, me dicen que verán una peli, la de la historia del facebook, que si quiero verla con ellos. Pensaba irme de paseo, pero llueve y "i'm tired", así que acepto. Al llegar a casa, tiempo después (embobada mirando el paisaje, no noto la media hora larga que pasa), subo a la habitación, me conecto un rato, hablo con Marina y leo coments. Pelifresa, María (que qué tal con sus niños), y no me da tiempo a contestar, desde abajo Rachel y Kathleen me invitan a prepararme algo. Café y cereales, mientras Rachel toma su té. Al acabar, Kathleen me dice que tiene que ir a la farmacia, que si conozco los negocios de la zona, y como le digo que no, me invita a acompañarla. Acepto, me visto, y salimos. Para ir a la calle que lleva a la estación, la que, ahora si, parece calle de ciudad, está por el lado contrario al que salgo normalmente, así que vuelvo a desorientarme (nada que no pueda arreglar después con una miradita a Google Maps). Pasamos por la biblioteca, y un chico majo, callado, tímido y queparecequehanacidoparaserbibliotecarioporlobajitoquehabla me atiende gustosamente, ya que tengo my ID, y me hago el carnet. Mientras espero a que me lo de, Kathleen me cuenta las ventajas de tener el carnet, y me dice donde están los libros españoles, ingleses, franceses, alemanes, italianos, los de teenagers, que son los que coge Rachel, los comics... También tengo periódicos, ordenador, puedo imprimir... El chico viene con mi carnet, cambia la u de Llausó por una N, firmo, y en su susurro me dice que puedo coger los libros tres semanas, si no los devuelvo, una pequeña multa, puedo renovar la fecha de devolución por teléfono o internet, cd's y dvd's por xLibras, una hora de internet al día, y la biblioteca está abierta de martes a domingo. Seguimos caminando por Golders Green y me enseña donde está el sitio del que me pedirá de vez en cuando dos botellas de leche de las verdes, hasta que llegamos a Tools, la farmacia. Ella tiene que pedir nosequé, así que cotilleo y veo algo que me falta, cargador de pilas, para poder hacer fotos, y por señas se lo explico a Kathleen, que cree que tiene uno en casa, asi que no lo compro, que dice que es expensive. Al salir vamos hacia la estación, me enseña el segundo supermercado, más grande y con más cosas, letrero naranja, el ThePhoneHouse de allí que se llama TheCarephoneWarehouse, cogemos un catálogo, y entramos al metro a por un plano. Ya sé donde se coge el National Express (empresa comprada por Alsa, así que si tengo algún problema, no más que llamar a mi tío Ton), y el camino desde casa por dos sitios diferentes (já!)
Al llegar dejo las cosas arriba y enciendo el ordenador, pero son las 7 y me llaman para cenar algo. Yo hago la ensalada, pero fregar, friega Ellis. Pollo con patatas de ayer, y como va a sobrar un poquitín de ensalada (que hoy le gusta más a Rachel porque tiene muucha zanahoria y me dice que la haga así más a menudo que le encanta), no tanta como para guardarla, Kathleen me la ofrece y pido uno de los panecillos salados crujientes árabes que siempre usan los padres para la ensalada. Eso, y crema de garbanzos. ¡Riquísimo! :)
Me vuelvo a la habitación después de cenar, y ya no hay nadie en internet, así que bajo y ayudo con las palomitas y poco más. La peli está guay, es decir, lo que es la imagen mola, y eso de que Kathleen se lo explique a los niños antes, durante, y al final de la peli, me viene bien, porque gracias a ello de algo me entero, ¿no? Peroooo... jajaja creo que la veré un día de estos en internet en español, porque solo entendía la palabra "Facebook"... :P
Al acabar la peli ayudo con los cuencos de las palomitas, que Ellis no me deja fregar, así que tiro las servilletas y subo las escaleras. Me conecto y nada nuevo, escribo mi día mientras hablo con Hells (que me habla a la vez que yo a ella, como antes, que sieeeeeeeeeempre pasaba *_*), con Irene, que tiene familia casi segura en Irlanda, en un pueblecillo en el que la máxima son 19 grados, e Irene aaama el calor y no soporta el frío... Con Julia, y a medias con Marina, que está claro que hoy no coincidimos. Prometí escribir a mi tío carlos, a mi madrina, mi abuelita, y mi padre, pero no hay tiempo, que tengo sueño y es bastante tarde para ser Londres, bastante bastante tarde, como que si hubiese salido de fiesta, ya me mirarían mal... así que al menos internet lo voy a ir apagando, me quedaré mirando precios de teléfonos por aquí. Good night at all the people! See/write you soon! :P

viernes, 17 de junio de 2011

Wake me up before you go-go

Me estaban esperando los trabajadores cantores, mientras ellos tomaban el té, miraban raro como comía a la 1... ¡qué tarde! Ellos arreglan el baño, yo les limpio los cubiertos y tazas, deja de haber cosas en el fregadero y me pongo nerviosa... Esta mañana hice el mismo recorrido que tengo que hacer ahora. Esta mañana me equivoqué de autobús. Esta mañana iba con Rachel, que me supo guiar... ¡Voy a revisar mis croquis! Y mientras la tele puesta, para hacer oído, y los oldman subiendo y bajando con escayola las escaleras que antes aspiré... vaya... ya sé lo que me toca al volver por Rachel :) Subo a la despensa, cerrada con llave (la plateada) para que Josh no coma dulces y luego no quiera cenar, y cojo un "snack" para Rachel. No me preocupo al salir de casa de cerrar puertas, ventanas, y apagar luces, porque están los trabajadores dentro, ellos se encargarán... Salgo de casa por el lado equivocado, para empezar bien la tarde, así que una vuelta a la manzana y coger el autobús, el 82 No, esta vez el 102. El problema es que son las 3, hay mucho tráfico, el cruce del final de la calle está en obras, y cada vez es más tarde y pienso que no llego y me llega un mensaje y yo pienso... Aaaaaahhh, Kathleen, que donde estoy... Pero no, era mi madre, me decía las notas del módulo, seguido de un enhorabuena :) me bajo del bus en la parada correcta, tras debatir si una u otra, ya que son todas iguales y suenan igual de raro, yy claro... Nah, es sencillo, la parada se llama igual que el colegio de Rachel. Llego a la entrada, y reconozco, al rato de estar a su lado, a la chica española con la que habló ayer María, aunque no hago nada, porque mira sin ver. Sale Rachel, con su abrigo morado entre la multitud de uniforme, y recuerdo qué olvidé: Paraguas. Al llegar, Rachel ve a la chica española, y me la presenta, aunque para presentarla, le pregunta su nombre (del que, por supuesto, no me acuerdo). Resulta que acaba en cuanto le dejen irse, porque ha estado con dos familias diferentes, y quiere trabajar ya de otra cosa, y también me he enterado de que su niña le habla en español. Nos veremos toooodos los días, me dice, y yo no sé si despedirme con un "See you soon!" o "Hasta lueeeego"... Rachel pide su snack, y recuerdo que está en el roto de mi bolso, una especie de segundo fondo escondido :) se lo doy y me ofrece, como no digo que no, vuelve a ofrecerme, y como cojo poco, me dice que ponga las manos. Al final me da la mitad de su bolsa de aritos, y me da la bolsita para que haga la sopa de letras de detrás... Wood, Spoon, Blood, Hood... dejo de buscar, luego me mostrará en casa lo que significa... jaja Me dirijo hacia la parada del 82 en sentido contrario, donde cogía el bus con María, pero resulta que hay una parada cercana del 102, casualmente enfreeente, en lugar de tener que dar toooda la vuelta... Cogemos el bus, Rachel se sienta, coge su libro, se apoya en mi hombro, y me dice que no piense que está loca, que le encanta apoyarse, y que si quiero algo grite, que se va a colar en el mundo de los libros. Ama leer, en 4 días, un libro de 750ypico páginas. Al rato de montar en el bus, en sentido contrario tarda menos, Rachel escucha la vocecilla del bus, que dice algo así como que tiene que cambiar su ruta, y me hace señas para que baje. Me da la sensación de que lo que hemos hecho ha sido bajarnos dos paradas (busstop) antes que la nuestra, pero Rachel se empeña en correr a por el bus. Equilicuá, nos montamos en el bus y a los tres segundos ya estaba yo dando al botón. Y Rachel pidiéndome perdón... Resulta que piensa que gasto dinero, pero con mi oyster card supermegaguay pagada por María con el dinero de Kathleen(la primera semana), puedo montar tantas veces como quiera, y hacer trayectos, como este, absurdos. Llegamos a casa, y está la vecina de al lado. Le gusta mi pelo, mis rizos, y le hace gracia que me ponga nerviosa al "hablar" "inglés"... jaja habla con Rachel de sus notas y mientras yo abro con la llave dorada el cerrojo de abajo (realmente no tengo ni idea de que me pasa con los cerrojos... 3 minutos para abrirlo... jaj) Se despiden y adentro. Rachel me pide merienda, para reponer fuerzas, quiere pan y no hay, y me dice con tanto ímpetu que lo de reponer fuerzas es algo que hace todos los días y que su madre le deja, que no me lo creo pero preparamos té. Está rico, té con leche y azuquitar. Se sube a hacer los deberes, y mi tarea ahora, mientras quito polvo, me subo a la mesa de la cocina para limpiar los armarios por arriba, y pienso en hacer el pollo y las patatas, es supervisar que sea exactamente deberes lo que está haciendo... así que me paso la tarde subiendo y bajando escaleras... El pollo empiezo a hacerlo tarde, porque con la tontería son las 4.45 y en la lista de cosas por hacer pone que lo haga a las 4, y me quiero morir, y para limpiar encima de los armarios utilizo un estropajo que no es, y se queda negro, y temo por mi vida nuevamente, pero es viernes, y al llegar los padres, (cuando yo ya he acabado de dar vueltas al pollo, cambiar de bandeja las patatas, pinchar y pinchar y no saber exáctamente como está quedando la cena especial de los viernes) están de tan buen humor que dejo de preocuparme... Me dicen que he puesto mal la mesa, porque no conté con que pollo es carne, y los platos y cubiertos de carne no son los que he puesto yo. Además, los viernes se pone mantel. Acabo de hacer la ensalada y Kathleen cambia la mesa, mientras Josh y Rachel se pelean por explicarme el por qué de diferentes cubiertos (que no lo entendí pero Kathleen me decía que asintiese), qué tabla de madera para qué productos, y cuando unos y cuando otros. Dan de comer a las cobayas las sobras de la ensalada, y me voy a mi habitación para que puedan rezar 10 minutos, con canciones y demás, que si estoy delante a los niños les da vergüenza y no lo hacen, y tienen que hacerlo porque es viernes. Me conecto al chat de tuenti, por fiin, tras todo el día evitándolo (no por gusto, demasiadas cosas que hacer...que si nooo...jaja) y me hablan Kath y Bruno... Bajo a cenar, que ya han acabado y me llaman, Kathleen me espera al pie de las escaleras y me paga la semana, y no puedo menos que agradecerlo, ya tengo dinero! :D y me felicitan porque la cena me ha quedado increíblemente guay :O! Pruebo una salsa de la que no recuerdo el nombre muy verde y picante con las patatas, y la de ajo, garbanzos y aceite también, aunque ya la conocía de ayer. La ensalada con mucho pimiento y sin lechuga estaba buena, y Josh me ofrece Fanta de Naranja. Al acabar de comer me invitan a una fiesta que hay mañana en la escuela de Josh, según Rachel, la más pija de todas, y me enseñará a escalar árboles. Acepto, ya que el centro puedo visitarlo otro día, y me dicen que a las 9 tengo que estar en pie. Recojo la cocina, pero el padre, Ellis, me dice que ya friega el, y Kathleen bromea con que a Ellis le gusta hacer el trabajo de la mujer. Me enseñan a cambiar la bolsa de basura de la papelera, donde tirar las latas, donde los periodicos, y el resto ya me lo sabía, y le pido periódicos a Kathleen para acabar de dejar limpio, algún día, la parte de arriba de los armarios, con lo que, por solo nombrarlo, ya gano puntos :) intento ayudar en algo más, pero Kathleen no me deja, me manda a la habitación, ya puedo descansar. Entre mis cosas veo el dibujo de la chica de escultura y su Kira querida, y decido enseñárselo a Rachel. Le encaaaaaaanta, y se lo enseña a toda la familia, que viene corriendo por si tengo más... Por suerte, estoy en tuenti, y tengo alguna que otra foto... La famosa Bárbara lanso direnso (como dice Rachel) tiene que darle un abrazo... se van todos, y se queda Rachel conmigo. Encuentra entre mis cosas un mechero, que le da miedo, y dejo que rompa el muelle de dentro para que no salga chispa y no se incendie la casa... Al rato se va, aunque vuelve para desearme buenas noches con muuuuchos abrazos y sonrisas, y al rato Josh aparece y solo levanta la mano. El padre, Ellis, se acerca con las sábanas, dice que las que tengo puestas son las de María y tengo las nuevas para cambiarlas, o eso creo entender yo. Me pongo a doblarlas, ya que cambiarlas ahora me da pereza, y aparece una señorita que tiene una blackberry que no tiene qué hacer en el trayecto del gimnasio a su casa y me da conversación. Y yo, con mucho gusto, le dedico mi tiempo. En un ratejo me iré a la cama, ya he puesto despertador. Good Night! ;)

Y así es, hoy es otro día...

Adivinad cuánto a tardado la pelirroja de londres, en perderse con los auttobuses... ¿? Yeeeeeeeeah! Claro que sí, primer bus que tiene que coger sin María, primer error... Menuda cabeza, aunque ahora ya sé, que el 82 no se coge... xDDDD pero empezaré por el principio... A las 5y30, ya que no cierro la persiana, entra la misma luz que a las 7, así es Londres... Me vuelvo a dormir, claro, y me levanto, me visto, despierto con Kathleen a Rachel y bajo a desayunar. Rachel quiere que dibuje algo... qué sé yo, una tostada, un tren, a ella... Me decido por dibujarla a ella, y ella me dibuja después a mí. Dos veces. Salimos de casa, cerramos todas las puertas, ventanas, y apagamos las luces. Kathleen llama para recordar a Rachel la bolsa de piscina. Salimos y cierro el cerrojo de abajo, la llave dorada. Rachel no sabe lo que dice, dice que tengo buena memoria... Esperando en la parada del bus, jugamos a los monstruos. Yo dibujo la cabeza, Rachel cuerpo entero, yo no me entero y dibujo las piernas y zapatos, lo abrimos, y Rachel lo llama "Bárbara's Boyfriend". Ya subiré la foto, ¡si no me quedo antes sin batería en la cámara, claro! Creo que se acabó lamando "Bogam" o algo así... lo que pasa es que no me fijé, porque lo acabamos de hacer en el autobús y Rachel se dio cuenta de que el bus no giraba cuando debía... Bajamos corriendo, Rachel no decía más que "Sorry sorry sorry", y yo pensando que la madre me mataría tarde o temprano... Llegamos a tiempo a clase, pasando cerca del puente que tendré que cruzar para llevar a Rachel los miércoles a Hadereck. Aún así, al llegar a casa después de llevar a Rachel, me meto en google maps y me hago un croquis de Londres. Sí, eso he hecho. Resulta que en el tabloncito de anuncios de la cocina, donde me ponen lo que tengo que hacer cada día, pone "Leave house with Rachel to catch 102 bus to school". Ahora sé cual tengo que coger, mañana no tendré pérdida... :) Tras fabricarme pequeños croquis, me pongo con la aspiradora. Es extra rara, pero es genial... aunque verme limpiar las escaleras de caracol con una mano, con la otra sosteniendo la aspiradora, y quitar de vez en cuando el cable con una de las dos, tiene que ser un auténtico show... De nuevo ropa colgada en el baño, así que me ducho en el de "upstairs", y cuando acabe de ducharme, tengo que pasar el limpiacristales al espejo y las paredes... Ingleses... :) después limpio el polvo, espero no haberme confundido de paño, que sólo faltaba, y cuelgo el trapo en el jardín, aunque en un rato bajaré a por él porque me temo que va a empezar a llover en breve. Al acabar todo, y sin poder quitarme la sensación de que olvido algo importante, me dirijo a la cocina para comer un poco, que ya son las 12.48 y tengo que tener hambre a las 6.30 (en mi caso no hay problema, pero tengo una rica ensaladilla con pan de burrito esperándome en la cocina ;) )
See you later, people! (Mínimo lo leerán mi madre, mi padre, mis hermanas (o una de ellas), mi abuela, mi abuelita, mi tía, o varios tíos, algún primo, y un par o doscientos amigos, así que byebye a todos ;) jaja)

jueves, 16 de junio de 2011

Second

Hoy amanecí a las 7. Olvidé poner el sonido al despertador, pero no hace falta, mi despertador interno y el simple hecho de que algo se mueva en mi habitación con cama de matrimonio se mueva, hace que me despierte... Toca despertar a Rachel, pero a y 15, así que doy paseos y pienso qué ponerme. Lo malo de pasar el verano aquí, es que no es seguro que se vea la camiseta, es decir, que lo de combinar... pues... da un poco igual, ¿no? Camiseta de rayitas de colorines, con los pantalones anchos de mi mamma, una chaqueta negra medio cerrada, ¡y si salgo así a la calle muero congelada! Así que nada, encima de todo eso una chaqueta, la de cuadritos rojos, la que encanta a Rachel, la mira, y sonríe. Y 15, Good Morning Rachel! Come on! Raaacheeel! Poco más y a rastras de la cama... eso me tocará a mi de ahora en adelante. Dejamos que se haga la loca hasta y 30, y entonces up, ¡pero up de verdad! Ropa interior del armario, lavar dientes (sí, sí. Antes de desayunar, por noséqué de los ácidos nocturnos...) y abajo, a desayunar las tres juntitas. Bárbara, ¿quieres estos cereales? Claro, nunca digo que no, ¿no? ¡Pues tooooomaaa! Acabo de encontrar unos cereales que ¡no me gustan! Café, tostada con mantequilla, Rachel no puede con media suya y me la da, yo la escondo en la panera para avanzado el día, por si acaso tengo hambruna. Pasan Kathleen, su marido, y Josh por la cocina, muy ajetreados, se van a llevar al niño a clase y al metro para ir a trabajar. Nosotras a las 8y10 cogemos el bus, que a y45/50 cierran la puerta del cole. Salimos de casa y llueve... ¡Puff! Cats and dogs por lo menos! Un paraguas para cada una, y a esperar el autobús. Rachel se deja la mochila, para eso está su futura au pair! :D "Cómo se dice Thankyou very much in spanish?" (si si, mezcla de todo un poco para poder decir Musho gracia..) "Lo digo bien, lo digo bien? No Racheel.!" Llegamos al rato a la parada, London sigue en obras... Pasamos la puerta del cole, todo el mundo con paraguas, María tiene que entregar una carta, así que entramos al colegio y "así lo conozco". Me ha hecho gracia... Owl class, Aaaaanimalitos. Volvemos por donde hemos venido, emotiva despedida entre Rachel y Maria, que no se ven hasta el verano que viene por lo menos, cuando venga la segunda de visita... Andando a la parada del bus, parada que realmente no sé donde está, mañana se verá si sé o no sé llegar... Unos tres cuartos de hora en el autobús, llegamos a las 9y30 a casa, y hasta las 10 no abren el banco, que María necesita ir a cancelar la tarjeta. Yo no tengo nada que hacer, ya que María se empeña en fregar su último día y yo tengo que planchar, pero en la habitación que contiene sus maletas, así que hasta la tarde nada... Entro en tuenti (predecible) y no sé quien hay, demasiada gente, pero tengo cosas que responder, mi madre hablándome por gmail, intento de encontrarme en google maps... Vamos, lo típico. Al rato, largo, hablé con Marina, con Hells, con Panic Lucy y con Julia. María aparece, quiere que le enseñe el dibujo a lápiz del que fardo, y al verlo le encanta y me casiobliga a subirlo a tuenti... "Que sí mujer, que así la gente lo ve!" Comemos, unos bocadillos de tomate, mayonesa, mostaza y aguacate, ricos claro, y María se va ya, le lleva Kathleen a la estación, y yo, que ya he metido todo en los cajoncitos y demases, y tengo la habitación despejada, me pongo con la plancha, aunque ver tantas camisas me da pereza... Me pongo una peli, como María me dijo que hiciese, pero al final me decido por la música y el tuenti. La de escultura no quiere salir de su casa y me enseña canciones (¡y me las dedica! ya me las cantará, dice...), así que plancho con la calma que me caracteriza, y espero a que llegue Kathleen. 11 camisas después, coloco las de Josh en su cuarto, y las del padre en la ventana, y bajo a preparar la cena. Sacar las patatas y la carne de la nevera, meter en el horno... ¿forno? Horno. La madre confunde español e italiano. Ensalada de pepino, lechuga, tomate, zanahoria, pimientos (naranjas como calabazas), cebolleta, y creo que nada más... Acabo a las 7, algo más tarde de lo que me dijo Kathleen, y Josh llama a su madre para ver si hay que comer o esperar... No coge el teléfono, así que esperamos y... primera cagada... El padre llega y me dice que deberíamos haber cenado ya, pero cena con nosotros y Kathleen llega al rato. Rachel ya ha cenado, tenía una carrera de atletismo después de la hora de comer y está pletórica, quedó primera. Kathleen cena mientras yo friego los cubiertos y platos especiales para la carne, y al acabar, Kathleen me enseña como se prepara el pollo con patatas, pero no lo explicaré aquí porque puede que me lea algún que otro vegetariano... ... En fin, mañana es cuando tendría que prepararlo, para la cena, los viernes siempre lo mismo, tradición judía, el pollo viene preparado especial, lavado en sal, así que he de recordar, sobre todo, no salar el pollo, ¡aunque sí las patatas! (Un poco, porque al padre no le gusta la sal) Al acabar de enseñarme a hacerlo, me dice el tiempo, y que mañana, será completamente diferente al del viernes que viene, porque esta vez lo cocinará un poco por la noche para que las patatas no se vean feas. Al acabar, fregamos, limpiamos la nevera, que es otra de las cosas que normalmente me tocará los viernes, y el contenedor de la fruta (aquí reciclan raro, aunque tiene sentido: Orgánico, inorgánico). El padre aparece para decirme cómo limpiar la casa, también mañana (cómo usar la rara aspiradora, que utilizar para la moqueta de las escaleras de caracol, que paño para cada cosa... lo típico claro, lo típico :) ) y a la camita. Como he sabido decirle un par de cosas al padre en inglés, ya no me mira tan raro, así que me voy feliz a la cama tras escribir un rato y dejarlo a medias. ¡Mañana será otro día!

ImportantThings

Los grifos se abren y cierran al revés, los de rosca, y el agua apenas tiene presión. Eso sí el agua caliente quema, sobre todo en contacto con mis manos frías :)

Gingersworld

Ayer me acordé, aunque la volví a olvidar, para volver a acordarme ahora, de la chica pelirroja con la que coincidí en todos los lugares posibles ayer, en mi primer día en London... Una chica pelirroja, que no es difícil verlas por aquí, o eso dicen (porque yo sigo pensando que cuchichean cuando paso, lo malo es que no entiendo lo que dicen...) que cada vez que me veía me sonreía, en plan "Hey girl! I'm Ginger too! :D" y yo ":) :$ :D" . Que si en la cola para el pasaporte, en la recogida de maletas, mientras buscaba el tren, un par de veces (cruces de miradas... jajaja) y en Victoria, a 30 min del avión! Si la vuelvo a ver someday, le diré "Hi! I'm Bárbara! :D"

miércoles, 15 de junio de 2011

Que no me duele la cabeza, me han dicho.

Anoche estaba cansada. Los viajes en avión, aún de sólo dos horas e incluso para mí, son agotadores. No me soportaba ni yo. Ni en español, ni mucho menos en inglés... Así que repito la narración de mi "ayer", que hoy ya he dormido 9h y estoy mucho más animada.
Tras el mensaje de “Buon viaggio!” y la despedida deprisa y corriendo de una muy maja pelifresa, aguanté la cola de “treinta personas por delante y otras tantas por detrás” y temí por mi equipaje de mano, que al tener que meter en él el bolso, los 25 cm permitidos casi se quedaron cortos. Y digo casi porque aquí, esta pelirroja fuerte y relajada, sin importarle los mínimo treinta pasajeros que tenía por detrás, no se puso nerviosa y tuvo ninguna prisa a la hora de meter a empujones la maleta en la estructura que lo mide, ni al sacarla ayudándose de los pies… Al conseguirlo, enseño mi DNI y volvemos a lo mismo, Come on! Ya puedo pasar. Bajo unas escaleras normales y corrientes con equipaje de mano a cuestas, y me acuerdo de la señora que iba la cuarta o quinta en la cola de embarque, y su maletoncio de 25 kg (que tuvo que ir a facturar, le costó más caro, y no entró delante de mí, así que pobrecilla…)
No, no se duerme bien en la ventana de un avión... ¿cómo narices colocas la cabeza, si el de detrás no te deja reclinar el respaldo y el de delante tiene los pies para atrás y eres demasiado larga? Miré mucho el paisaje, y el despegue fue precioso, y me desperté por el dolor de cabeza, y no tenía chicle para mascar y que desapareciese, así que no pude más que esperar a que el avión fuese acabando su trayecto. Las nubes de Londres son algodón de azúcar blanco, pasar entre ellas es alucinantemente genial, Londres, a pesar de estar en su año más seco en los últimos 50 años, como me dijo Kathleen en la cena, luce verde y brillante, precioso, y acogedor para aquellos a quienes nos gusta lo ruinoso, antiguo, húmedo, a la vez seco, apagado, e inglés. Todas las calles iguales, pero alocadamente perfectas. Las autopistas que sobrevolamos están como en espejo, aun no entiendo cómo podía soñar con conducir por la izquierda, no recuerdo cómo daba las rotondas, y me extrañan las eses que hacen al intentar girar... Llegamos a Gatwick a las 9.40, hora española, y a las 10 ya estábamos fuera del avión, esta vez sin pasar por autobús, la pasarela era de las guays. Passaport. Todo el mundo a lo mismo. Todo el mundo con pasaporte. Y yo, la única pelirroja española, la única pelirroja con DNI. Aunque sí, he de decir que sirve, y que a María, hace un año, le pasó exactamente lo mismo... A las 10.20 salí de la enorme cola, y probé suerte con encontrar mi maleta. Alguien se dedicó a sacarlas todas, así que no pasé el mal trago de ver como pasan y pasan maletas por la cinta sin llegar la mía, imposible confundirla por sus setecientosmil lacitos… Así que ¡Bingo! en menos de 10 minutos ya la tenía y estaba en la estación de tren buscando el Gatwick Express, y cambiando la hora mis relojes. El que se atrasa y el del móvil, que lo llevo adelantado. Más me vale conseguir un reloj... Seguí mi intuición y llegó un tren, pero me vi obligada a preguntar. Sí, era el mío. Me monté y me senté donde me vino en gana, y a mi alrededor se montaron cuatro españoles, dos de ellas catalanas. Si sí, os prometo que estoy en Londres. Volví a dejar el portátil en la maleta, por lo que no podía actualizar mi blog... El tren marchaba al revés, y todo lo que veía por la ventana, me recordaba a Asturias... cuando vino el revisor y me dijo "ticket, please" cambié el chip. Era cierto, estaba en Londres. Al llegar a Victoria, a los 30 minutos, probé suerte siguiendo a la multitud. Nada, subí por unas escaleras mecánicas que me llevaron a la calle, no me sirve, necesito encontrar una librería azul y blanca, grande, con una María pelirroja esperándome en la puerta. Muchas vueltas, tiendas de recuerdos londinenses, publicidad subliminal y no tan subliminal, y un par de tropiezos después, la encontré. Abrazo y a casita, aunque primero me compro la Oyster Card, que así ya la tengo y eso que me ahorro. Yeah, el tendero habla tan bien tan bien tan bien que no le entiendo. El tendero era indio. Ya tengo mi tarjeta, y una funda. Metro de Londres, tan pequeño como dicen, y lioso, perdemos uno, y el segundo casi se deja atrás mi maleta. Entró, María es fuerte, y el hombre que intentó abrir la puerta poco listo, no había más que darle al botón... Trasbordo y llegamos a Golders Green, la parada exterior, deja de ser subterránea. Gracias a este pequeño detalle, quizá no me pierda para volver a casa... Paseo hasta casa, super sencillo, pero lo hice tan dormida, me parece todo tan igual, y puse tanto empeño en quedarme con todos los detalles, que creo que me haré un gran lío en la cabeza y no sabré volver.... Izquierda, derecha, izquierda, recto. ¡Un Judío con sombrero, un autobús de dos pisos! Llegamos a casa, me invita a dormir, pero ¡quiero conocer Londres, no dormir!(Error, si Ginger no duerme, Ginger muerde). Así que como, que comer me amansa. Pan con atún y maíz. Ordenador, pongo a mi madre al día. Hablo un rato con una personaja que pasó su infancia en Italia. Actualizo. Me llama María para dar una vuelta por la zona. Paseo, paseo, paseo, cogemos las cosas para recoger a Rachel. Dejo a Marina hablando sola sobre las cucarachas que salen de fiesta por la noche por Serrano. Vamos en busca de Rachel, pero vamos andando, así compro el semanal para el autobús y conozco el camino... El problema es que tengo tanto sueño, que o con croquis o mapa, o no llegaré... Pasamos por un caminito rodeado de verde, giramos a la izquierda, cruzxamos un puente pequeñito y genial, y llegamos a la escuela de Rachel. Los días normales esperaré en la puerta, pero da la casualidad de que los miércoles tiene tutor group, y hay que ir a buscarle arriba porque hay que acompañarla a hadereck, donde ya le recogerá su madre para llegar y cenar. Rachel tiene los ojos clariiiitos claritos, azules, me salida con un abrazo, no deja de sonreír, y habla despacio conmigo, choca los cinco, el puño, me enseña a decir palabras como "Hoja", "cobaya", o "nariz" y vamos a acompañarla a nosequesitio de los miércoles (hadereck). Le gusta mi pelo, el color y el corte, mis rizos, mi pendiente y mi chaqueta, es una chiquilla genial porque no deja de sonreír ¡y eso me encanta! María y yo dejamos a Rachel y andamos hasta la parada del autobús. Hay que andar bastante, porque como todo Londres está en obras, hay que buscar paradas operativas… Las “paradas” las hay al derecho, y al revés, las del revés me hacen mucha gracia… Comemos las mandarinas que no ha querido Rachel porque ha preferido comer patatas fritas y esperamos en una parada al 102 (creo). Llegamos un rato después a casa y está Josh, de 12 años, en el salón, viendo la tele. Le duele la tripa, me da un abrazo como saludo y mi amago de ir a dar dos besos se queda en el olvido… María me presenta a las cobayas, de las que no recuerdo ya el nombre, y me comenta que aunque parezca que el padre abogado quiere más a las cobayas que a sus hijos, no es así. Por la mañana me estuvo enseñando un poco qué tendré que hacer de lunes a viernes, donde coger las cosas para limpiar, qué tengo que limpiar, la casa con sus habitaciones, baños, y despensas con llaves. El baño de abajo está en obras, los obreros son dos “old men”, el de arriba no podré usarlo hasta mañana porque tiene colgadas las camisas, y la cena de los miércoles es especial. Nos ponemos a ello… bueno, se pone María, yo observo: Broccoli pasta.

INGREDIENTES:
- 2 Brócolis – lavar bien el brócoli.
- 500g pasta.
- 3 cucharadas (grandes) de mantequilla. (butter)
- 3    “      “      de harina. (fluor)
- Queso (cheddar cheese) 3 o 4 trozos grandes
- 1 vaso de leche (taza blanca grande) –> calentar un minuto en el micro

María intenta evitar tener que comer esto, porque dice que no le gusta, ya que la salsa de por encima es como la bechamel y no le gusta, y el queso no le hace mucha gracia, así que va a comer a casa de unas amigas, a parte de todo, porque se va al día siguiente y quiere despedirse. Me invita a ir con ella, y en un principio digo que sí, pero luego me doy cuenta de que son las 7 de la tarde y ya muero de sueño, así que al final ceno brócoli pasta, y ya buscaré amigos otro día. El padre dejó un recado en el contestador, va a tardar, llegará tarde a cenar, así que cenamos Rachel, Josh, Kathleen, and me. Josh me sirve el vaso de agua, y no debe hacerlo a menudo, porque la madre le mira alucinada, así que no puedo menos que sentirme halagada y sonreír. Acabamos de cenar y los niños se van a la cama, yo me quedo hablando de un poco de todo con Kathleen. Que qué estudio, que qué edades tienen mis hermanas, que le tengo que apuntar los datos… Subimos a mi habitación y me conecta el portátil a su internet, ¡ya tengo conexión!, ¡ya puedo saber de la gente como si estuviese por Madrid!… seguramente me cansaré rápido y dejaré de conectarme para cambiarlo por paseos londinenses. Me presentan al padre, que no recuerdo como se llama, y no sabe ni papa de español, así que me temo que al menos al principio, no nos entenderemos. Tengo los regalos que no les daré en la balda del armario, así que no puedo causar una segunda primera impresión. Paso un rato conectada al ordenador… tuenti, gmail, facebook… lo típico… y al rato, tras desear a como siempre, una personajilla (de pelo... ¿mediocre?... ¿vulgar?... nunca recuerdo la palabra, así que diré "normal" y punto.) a la camita, después de escribir mi día con sueño y borde, día que he modificado, tachado, y ahora pongo este :) (creo que es el primer iconito que pongo, pero es que si no pongo iconitos me resulta soso :S)
Se despide Ginger hasta dentro de un rato, cuando se proponga contar su segundo día tras planchar una “sartá” de camisas :)
Goodbye my niggas!

As the plane was touching down.

¿A quién no le ha pasado, que tres días antes de salir de viaje, y sólo por meter la ropa, se le rompe su preciosa maleta nueva? ¿Y quién no ha recordado el día anterior al mismo viaje, que no lleva la tarjeta sanitaria europea, y “en Londres la vida está muy cara”, y “si me pasa algo y a mi padre le toca pagar se cae para atrás del susto”? ¿Quién no ha perdido el autobús (“ese que pasa cada media hora”) por tres milésimas de segundo, prácticamente lo que se tarda en levantar la mano y sacar el abono? A mí… ¡no puedo decir que no me haya pasado! La suerte está en que tengo una familia absolutamente genial, que le regala a mi abuela una maleta de las guays, que si vas en cuesta sobre liso se va para todos lados porque tiene cuatro ruedas que giran para donde quieren, y una abuela muy maja que me la presta porque ella, para ir a Asturias, no necesita más que bolsas de tela o cajas, y pinzas. Muchas pinzas de madera… También, he de decir, que la tarjeta sanitaria europea te la dan a los 6 días de hacerla, pero en el caso de que te vayas, por casualidad (que nadie lo cree pero puede ser el caso), al día siguiente o a los dos días de hacértela (ehé), te dan un justificante de que la has solicitado, un papelote muy majo que te sirve para tres meses... Y autobuses… por Madrid… ¡anda que no hay! De todas formas, la bandera de Colón no se movía, no hacía frío, ni viento… por no hacer, ni “hacía”. Además, siempre que tengas una imitación de DooWap o sucedáneo de Lacasitos en el bolso… ¿qué narices podría salir mal?  Es más, así nos quedamos las primeras en la fila, aunque luego se te cuelen una inglesa sorda y dos franceses, ¿qué más dará, si es mi madre la que paga y tiene codos con los que empujar?  “Disculpe, ¿puede dejarle pasar?” “Hmpf!” (Típicas conversaciones de “autobús nocturno al aeropuerto”, ya sabéis, pluralidad de idiomas, así todos nos entendemos…)
Primera parada, una calle cualquiera de Madrid… “Pero conductor, ¡por favor! ¿De verdad piensa usted que pueda entrar más gente y más maletas en este autobús amarillo? Ay madre, ¡que a este paso volcamos!” Y lo genial que es escuchar a mi madre: “Si hubiésemos cogido el anterior, ese que perdimos por media milésima de segundo… ¡Que iba casi vacío!” Llegamos, segunda parada, aeropuerto, T1, se baja medio autobús, entre ellos nosotras, con mi maleta negra con cordelitos de lana multicolor y lazos rojos en plan ”árbol de navidad”, y la gris, sosa, con un candado negro del que tengo llave pero que no usé, colgado del cierre. Buscamos easyjet, corriendo a facturar, no vaya a ser que, como son las 3.50 am, no me dé tiempo a hacerlo antes de las 5.40 y claro… Me pongo a la cola, y resulta que estoy mal, que la que está completamente vacía, la de la derecha, es para la gente lista como yo que se compró el billete por Internet y ahora tiene mucho morro y factura más rápido. Llego al chico rubio y majo que me atiende y me dice con una sonrisa que me he pasado un kilo, y cada kg son 12€. Que puedo elegir entre pagar o sacar un kilo. Me sale una mueca de terror y llamo a la mia mamma, porque sigue en la cola de la izquierda guardándome sitio por si no era la rápida la mía, no perder tiempo, que como con dos horas vamos pilladísimas… Llega mi madre y… ¿para qué vamos a sacar ropa? Se paga y listo… No sabéis lo que me dolieron esos 12€ no pagados por mí, ¡uf! “¡Vamos a tomar algo, te invito a un café!” No está Marina, así que acepto el café con leche de mi mami. Sajada, claro, y menos mal que “no tenía hambre” (todos sabemos que sí que la tenía) y no cogí nada de comer, porque eso de que las napolitanas estén a 2.90€, y encima, que sean de tamaño más bien pequeño… ¡fijo, fijo, fijísimo que me causan sarpullidos, o algo de eso! Así que a lo tonto a lo tonto, café con leche con m&m’s (todo mezclado no, no os vayáis a pensar…), mientras mi madre pone caras cuando siente las ampollas de sus pies… Madre mía, madres como la mía… ¡pocas! Va pasando el tiempo, despacio, pero va pasando, y mi madre empieza a ponerse nerviosa, así que me dice que entre por aduana y demás… Se queda fuera, y yo me quito la chaqueta, el bolso, los cascos, dejo a mano tarjeta de embarque y DNI, y lo meto todo en la cinta. Paso por el arco y no pito. Guay, que sólo faltaba… Meeeeeec, me dice el guardia que saque el portátil de la maleta y vuelva a pasarlo todo… Mi madre con cara de “What’s up my nigga?” (ya veis, practicando inglés a lo Versus), y yo tecleo en el aire y me entiende. Esta vez me deja pasar, me coloco todo como puedo, guardo DNI y tarjeta, no vaya a perderlo, me encuentro unas llaves de un candado, se las doy al guardia, y a los 2 minutos no me queda otra que esperar que, por favor, no fuesen mías… En la cafetería nos habíamos encontrado con la madre de Elia y Adrián, unos amigos de la infancia. La madre se iba a… Sicilia, creo, y pasó el mal trago del portátil conmigo. “Mira tu letra y puerta de embarque, y estate pendiente porque a lo mejor te la cambian… Te ha tocado B, yo soy F… Aquí nos separamos…” Me voy hacia la B19 y me suena el móvil. Mi madre. “¿Qué tal? ¿Ya estás dentro? ¡Cuéntame!”. Voy hacia la puerta y se corta, espero que vuelva a llamar pero no lo hace, así que tras mucho pasear yo sola por un aeropuerto muerto y sin gente (tiendas cerradas, luces apagadas, y de vez en cuando, alguna vocecilla se oía, pero no mucho más…) llego a mi puerta de embarque. Me siento, abro el portátil, encuentro una red no segura pero sin contraseña, y decido arriesgarme. Hablo con Versus, que anda despierto, se aburre y va a ayudar a su madre al kiosko. ¡A ver si es verdad que me ayuda con Pilar y su plantón de ayer! Porque claro, como ya se había despedido… debió de ser eso… Me pongo a escribir el que ha empezado a ser mi esperado viaje, y aparece en el chat Pelifresa. Resulta que acaba de llegar, nada, que se ha acostumbrado a Sol y no puede dormir en casa, demasiado calor y demasiada comodidad, Necesita calle… Cuando la voy a dejar porque quiero seguir escribiendo para colgar el principio de mi viaje en mi ya querido (aunque sin empezar), blog ( http://unapelirrojaenlondres.blogspot.com/ ), por megafonía dicen que pasen los embarques preferentes, las mujeres embarazadas, los niños de 5 años o menos y sus padres, los mayores, y por último, los normales. Creo que es de las pocas veces que me tratan como normal. Muy normal yo, después de llegar superhipermegapronto a los asientos de espera, tardo 3 minutos en apagar y guardar el portátil, y meter el bolso en el equipaje de mano (poco más y supera los 25 cm de hondo) y cuando levanto la vista, ya hay una cola de unas 30 personas delante. Recibo un sms. “Buon viaggio!”. Perfecto Bárbara, perfecto. Aunque ese sms saca una sonrisa, ¿no? Contesto pero ella ya duerme, ¡seguro! Así que yo me dedico a esperar, como solo yo sé, y tras pasarlo mal con las medidas, cuando me dicen “Come on”, avanzo y me meto en un autobús guay extragigante sin conductor. Esperamos 20 minutos hasta que entran todos los pasajeros… bueno, miento. Todos no. Un grupo de amigos que iba de vacaciones una semana (hablaban español, por eso me enteré de la historia) tenían entre ellos a una muchacha de “quién sabe donde” sin visado… Necesario para embarcar, se quedan todos fuera hasta que, tras un rato pensando y perdiendo tiempo, deciden entrar todos menos ella, se buscará la vida e irá a Londres uno o dos días después. Sus amigos le guardarán la maleta, y quién sabe, quizá utilicen su ropa… Algo parecido pasó a una compañera del instituto en nuestro viaje a Italia, pero tenía mayor pecado, era española y no llevó el DNI… pero eso es otra historia, una historia pasada, de la que quizá me acuerde, pero implicaría intentar recordar, es decir, pensar demasiado, y estoy en el salón de una casa londinense intentando concentrarme en resumir (mentira…) mi primer medio día.
En el autobús se monta un conductor, nos pasea por una pista con líneas imaginarias que sigue a la perfección, nos deja al lado de las puertas de embarque, y ale, que cada uno se busque la vida para subir con “equipaje de mano” esas escaleras taaaan geniales. Al entrar en el avión el portátil está en el equipaje de mano, una azafata muy maja (y muy mona ella) coge mi maleta y la guarda, y cierra la puerta. Es decir, que me he quedado dentro del avión con el DNI en el bolsillo del culo del pantalón, el móvil que tengo que apagar porque “interferirá en el buen funcionamiento del vuelo easyjet (graciasporviajarconnosotros) si no lo hago”, y unos cascos grandes que si me los pongo, al haber elegido ventana, chocan con el techo (sí, soy muy alta… el avión era pequeño… qué incomodidad, intentar dormir ahí… ¡Uf!)… Eso sí, el paisaje, ¡pre-cio-so! Sobre todo al llegar.

Miércoles, 15 Junio, 7.50 am. Despegamos. El vuelo se ha retrasado 10 minutos, pero ya estamos rumbo a London y me estoy quedando dormida.
- To be continued. -